LA PSICOTERAPIA
GESTALT: UNA TERAPIA HUMANISTA <<
atrás
Carmela Ruiz de la Rosa
Bajo el epígrafe de Psicoterapias
humanistas o existenciales se han agrupado los enfoques que
nacieron como alternativa al Psicoanálisis por un lado,
y a las corrientes conductistas por otro. A este conjunto
de técnicas, unas de mayor relevancia que otras, se
las ha denominado "la tercera fuerza" de la Psicología
y entre ellas se encuentra la Terapia Gestalt.
Se consideran dentro de este enfoque a las propuestas que
surgen de la tradición fenomenológico-existencial
europea y las que provienen del movimiento norteamericano
de la Psicología humanista, siendo algunos de los autores
más representativos: Rogers, Maslow, Laing, Berne,
Lowen, Moreno y Perls.
A pesar de carecer de bases teóricas claras, se pueden
señalar algunas características comunes a los
enfoques agrupados en este movimiento, que tienen que ver
con una cierta concepción psicológica del ser
humano.
Veamos
 |
|
El ser humano es distinto y superior
a la suma de sus partes. Se le concibe como una totalidad
en la que sentimiento, pensamiento y acción conforman
un todo integrado.
|
 |
|
El ser humano tiene una tendencia
innata a actualizarse, mantenerse y desarrollar las
potencialidades de su organismo.
|
 |
|
El ser humano percibe su experiencia
como una realidad. Su experiencia es su realidad.
En consecuencia el tiene más posibilidades que
nadie de tomar conciencia de lo que es para él
la realidad ya que ningún otro individuo puede
asumir totalmente su marco de referencia interno. El
es su mejor punto de vista para comprenderse.
|
 |
|
El organismo reacciona como una totalidad
organizada ante un campo fenomenológico y reacciona
tal y como él lo experimenta y lo percibe.
|
 |
|
La conducta del individuo, es decir,
su interacción con el ambiente, es básicamente
un esfuerzo intencional para satisfacer las necesidades
experimentadas y poder actualizarse en la realidad tal
como es percibida. |
Hay muchos más principios, pero
quizá éstos sean los más relevantes.
La dificultad principal de la Psicología Humanista
es la falta de fundamentación teórica y metodológica.
Nos encontramos con una amplia gama de técnicas y una
dificultad para evaluar los resultados que éstas ofrecen.
La teoría de la personalidad que la sustenta tiene
que ver con el Existencialismo, es decir, con el Ser y no
con el Tener. Hablamos de optimismo, de fe absoluta en la
condición del ser humano como "bueno", el
desprecio por las convenciones sociales y la tendencia a actualizarse
del organismo.
La idea general de las Terapias Humanistas, según Rogers,
en cuanto al modo de intervención tiene que ver con
reforzar las cualidades positivas del paciente para que llegue
a la aceptación y amor hacía sí mismo,
como condición fundamental para lograr la consideración
de los demás. Dado que la concepción del ser
humano desde esta perspectiva es la de aquél que busca
su autorrealización, defiende que la experiencia y
la vivencia individual de la persona es la única forma
posible de evaluar el resultado del abordaje terapéutico.
ORÍGENES
DE LA TERAPIA GESTALT
Hablar de los orígenes d la Terapia
Gestalt es hablar de la biografía de su creador: Fritz
Perls.
Friederich Salomón Perls nace en 1893 y muere en 1970.
Es un psiquiatra alemán que ejerce como psicoanalista
en Berlín hasta 1933, momento en el que sale de Alemania
por la llegada al poder del nazismo y acaba creando la Asociación
psicoanálitca de África del Sur una vez instalado
en Johannesburg.
En 1942 publica: Yo, hambre y agresión, considerado
el primer libro de la Terapia Gestalt, aunque aún no
recibía ese nombre. En él Perls expone la idea
de que el desarrollo del ser humano no gira sólo en
torno a la pulsión sexual o líbido -como defendía
Freud- sino que es la pulsión del hambre, masticar,
deglutir, etc. lo que determina y organiza el comportamiento
humano. Sería pues la oralidad la que preside el crecimiento
del individuo durante toda su vida y no sólo durante
un período bien definido de la infancia. Difiere notablemente
de Freud en tanto el impulso sexual, la líbido, y los
impulsos de Eros y Tánatos, no son para Perls la única
posibilidad.
En 1946 traslada su residencia a Nueva York y allí
crea el grupo de los 7: Isadore From, Paul Goodman, Pauls
Weisz, Elliot Shapiro, Silvestre Eastman y Laura Perls, pulicando
en 1951: La terapia Gestalt (Goodman, Hefferline y
Perls) que tiene el mérito de dar nombre a este enfoque
terapéutico, creando el primer Instituto de Gestalt
en Nueva York en 1952.
Perls fue influido por distintas corrientes: Psicoanálisis,
Análisis del Carácter de Reich, Filosofía
Existencial, Fenomenología, Psicología Gestalt,
Psicodrama de Moreno y las religiones orientales.
De autores como Jung incorpora el concepto de polaridades.
Reich le incita a que se preocupe y ocupe del cuerpo como
caja de resonancia de las emociones. Del Psicodrama recoge
que es mejor participar en la experiencia que hablar de ella
y de las religiones orientales el no sobreestimar la importancia
del pensamiento y darle más espacio a las emociones.
Del Existencialismo el concepto de responsabilidad y la primacía
de lo concreto, así como la singularidad de cada existencia
y, por último de la Fenomenología el concepto
de "fenómeno" como aquello que nos es dado
a la conciencia en el aquí y ahora; como quiera que
no existe una sola explicación para los mismos fenómenos
tan sólo podemos describirlos.
EL CONCEPTO DE
GESTALT
En su origen el término Gestalt
se refería a las conclusiones de una serie de experiencias
referentes a la percepción que dieron su origen
a la Psicología de la Gestalt o Teoría de la
forma. Autores como Wertheimer (1880-1943), Köler (1887-1967)
y Koffka (1886-1941) construyeron un sin fin de leyes acerca
de la percepción visual y auditiva.
La palabra Gestalt se continua utilizando en alemán.
En castellano se traduce como "forma" o "configuración"
y alude a esos fenómenos de percepción estudiados
por los autores antes referidos que demostraron el carácter
global de la percepción como una totalidad que integra
figura y fondo.
Este concepto trata de explicar que lo que percibimos conscientemente
no nos aparece como una suma de las partes, sino que nos viene
dado como un todo, es decir, en configuraciones de significado
(gestalten) y que ese todo es más que la suma de las
partes. Así por ejemplo, cuando escuchamos una melodía
no percibimos una serie de notas sino un sonido unitario que
es algo más que la suma total de las notas que la componen.
De este modo es como la persona recibe la experiencia: en
todos estructurados de significado. Y este significado
dependerá tanto de las necesidades de la persona como
de las experiencias previas.
Para la teoría gestáltica las unidades organizadas,
tanto en la percepción como en el comportamiento, tienen
características propias que no pueden reducirse a las
propiedades de las partes de que se compone, es decir, el
todo es más que la suma de las partes.
Cuando miramos un cuadro lo primero que vemos es el cuadro
sin más, es decir, un paisaje, un bodegón, etc.
y después vemos las partes de que se compone: un bodegón
con frutas, un paisaje con flores, etc. Aunque también
pudiera ocurrir al contrario: fijarnos en el detalle y no
en lo global. De este modo, la percepción depende de
la forma en que el sujeto organiza su campo perceptivo de
acuerdo a sus necesidades.
Si entran varias personas en una sala, el decorador se fijará
en la decoración, el pintor en el color de las paredes,
la modista en la caída de las cortinas, la persona
que tiene sed buscará si hay agua, etc.. Dicho de otro
modo, nuestra mirada irá dirigida a aquello que esté
más en contacto con nuestras motivaciones y/o necesidades.
Este ejemplo sirve para introducir otro de los conceptos básicos
de este abordaje terapéutico que es la relación
entre la figura y el fondo de una Gestalt.
La figura es aquello que se percibe como sobresaliente
en el campo perceptual, y que tiene una forma definida; mientras
que el fondo es algo indefinido, cuya función
es servir de base envolvente a la figura. Por ejemplo una
charla en un bar que podemos mantener con otra persona a pesar
del ruido reinante. En cuanto a la percepción visual
hay muchas imágenes que indican que si se ve una no
se ve la otra.
Veamos un par de ejemplos procedentes de una publicidad gráfica
del Zoo de Buenos Aires:
  
Esta relación figura-fondo es dinámica.
Si la figura capta la atención del observador, la gestalt
será definida, y el fondo tendrá escasa presencia.
Por ejemplo, cuando quiero echar una carta, y busco un buzón
en la calle, el buzón ha de convertirse para mí
en la figura predominante y emergente del fondo indiferenciado
del paisaje urbano.
Luego, cuando el objeto pierda interés para el observador,
se sumergirá de nuevo en el fondo, del cual podrá
emerger otra figura distinta, y así crearse una nueva
gestalt, una nueva entidad perceptiva.
Esta noción de organización de lo perceptivo
se extendió posteriormente a lo psicológico.
Se descubrió que los pensamientos, sentimientos y recuerdos
se organizan también en gestalts, con una figura dominante
sobre el fondo y que dicha organización depende de
las motivaciones y/o necesidades de la persona.
Así, por ejemplo, cuando me enfado, mi ira es la figura
relevante que destaca del fondo constituido por mis sentimientos,
pensamientos,
Igualmente el color de la cara, las mandíbulas
apretadas, los puños cerrados...son la figura que ocupa
totalmente el campo de percepción corporal.
Cuando se me pasa el enfado, cuando ha encontrado su forma
de expresión o de reconocimiento, entonces emerge de
mi campo de conciencia otra gestalt, que podría ser
un sentimiento de cariño por la persona con quien antes
me enfadé o una mayor serenidad y comprensión
de la situación.
Pero si mi enfado, por la razón que sea no pudo expresarse,
o ni tan siquiera reconocerse, se quedará enquistado,
como un resentimiento pendiente, tanto en lo físico
como en lo emocional. A menudo experimentamos reacciones ante
personas o situaciones cuyo origen desconocemos y probablemente
tengan que ver con situaciones pendientes o sentimientos no
expresados. Y esto nos conduce al concepto de "gestalt
inconclusa".
Cuando ocurre que una experiencia no se completa, queda una
gestalt inconclusa, y la persona no puede estar disponible
para otra experiencia, o sólo tendrá una disponibilidad
parcial hasta que complete dicha experiencia. En tanto que
la gestalt no esté concluida, la persona tenderá
a repetirla en un intento de resolución.
Por ejemplo, si en todos los trabajos que se consiguen se
termina siempre peleando con el jefe, cabe la posibilidad
de que se esté repitiendo un esquema antiguo de comportamiento
frente a una figura de autoridad.
Otra manera de explicar las pautas repetitivas de comportamiento
es que en su momento las aprendimos para sobrevivir y adaptarnos
a una situación. Y aunque en el presente no sean adecuadas
seguimos repitiéndolas, por lo que la necesidad seguirá
insatisfecha. Por ejemplo, "el refrán del pobre:
reventar antes que sobre".
Frente a esta manera de repetir comportamientos insatisfactorios,
la terapia Gestalt enseña a la persona que puede cambiar
y ampliar sus recursos, eligiendo el más conveniente
para ella en el aquí y ahora, despedirse de pautas
antiguas e incorporar otras nuevas más adaptativas
a su momento actual.
CONCEPTOS BÁSICOS
PRESENTE: Se valora el aquí
y ahora es decir, la actualidad, el presente, lo que a la
persona le está ocurriendo en este momento de su vida.
Poner la atención en el aquí y ahora ayuda al
cambio, y todo cambio tiene lugar en el presente. Salirse
de él es una evasión terapéutica.
Cuando se contacta con el aquí y ahora se pierde control
intelectual y la experiencia adquiere protagonismo, ya sea
un recuerdo, un sentimiento, una sensación, etc.
Es obvio que muchas veces hablamos de acontecimientos del
pasado o expectativas hacia el futuro, sin embargo en Gestalt
estos recuerdos o expectativas se traen al presente, se exploran
y elaboran para que la persona se de cuenta de cómo
está repercutiendo en el aquí y ahora, siendo
necesario discriminar cuándo este hablar del pasado
o del futuro es una defensa terapéutica.
A menudo observamos como un duelo no resuelto por una muerte
o una separación amorosa, está influyendo en
la persona y cómo continua "vivo" en el presente
cada vez que la persona se enamora de nuevo: es como si actualizara
los sentimientos y emociones de antaño; u observamos
como el sufrimiento por la muerte de un ser querido impide
a la persona disfrutar de su vida actual. Las películas,
las experiencias, las canciones, los lugares,... nos suelen
traen a la memoria asuntos pendientes del pasado.
De igual modo las expectativas de futuro nos pueden incapacitar
para vivir en el aquí y ahora. Conviene darse cuenta
de cómo interfiere el miedo u otras emociones en el
presente, por ejemplo, en los jóvenes que nunca terminan
la carrera o que no encuentran trabajo por miedo a enfrentarse
a las responsabilidades de la vida adulta.
Y lo que ocurre en el instante presente es, fundamentalmente,
una experiencia de contacto conmigo, con los otros y/o con
el entorno.
DARSE CUENTA: Este concepto se
refiere a la capacidad que tiene la persona para percatarse
de lo que está sucediendo dentro de sí mismo
y en el mundo que le rodea. Ponerse en contacto con uno/a
mismo/a y darse cuenta de lo que realmente uno/a siente y
desea, es el primer paso para conseguir lo que queremos.
Podemos distinguir 3 aspectos en el darse cuenta:
 |
|
Darse cuenta de sí mismo,
es decir de la zona interna, que comprende todos aquellos
acontecimientos que ocurren dentro de uno mismo: sensaciones,
sentimientos, emociones...
|
 |
|
Darse cuenta del mundo exterior
o zona externa que incluye todo lo que está
fuera, más allá de mi piel. Se relaciona
con los sentidos: lo que oigo, veo, toco, huelo....
|
 |
|
Darse cuenta de la zona intermedia
o zona de la fantasía, que abarca todas las actividades
mentales: pensar, adivinar, imaginar, planificar, recordar,
anticipar.
|
La capacidad de darse cuenta permite a
la persona ir integrando partes de si misma. No consiste en
un proceso racional ni en el análisis de una situación
sino en una reacción vivencial. Significa pues tomar
contacto a nivel emocional con un sentimiento o una sensación
que estaba borrada de la conciencia, que estaba ahí
aunque no la percibía, de la que la persona no se había
dado cuenta.
RESPONSABILIDAD: Se fomenta la
integridad y responsabilidad de las personas. La gestalt invita
a tomar conciencia de lo que nos está sucediendo en
cada momento, sin pretender cambiarlo, detenerlo o evitar
algo que hay en mí y que no me gusta. Cuando nos ponemos
en contacto auténtico con lo que sentimos, el proceso
de cambio se puede producir por sí solo. El frustrarse
con exigencias de ser distinto de lo que se es, sólo
nos lleva a sensaciones de malestar y a no hacernos responsables
de nuestros comportamientos. Una manera de asumir la responsabilidad
es dejar de culpar sistemáticamente a los demás
por lo que nos impiden hacer y asumir que, más a menudo
de lo que creemos: "si quiero, puedo", siempre y
cuando esté dispuesto/a a asumir el riesgo y las consecuencias
de mis acciones.
Responsabilidad es desarrollar la habilidad para encontrar
respuestas a las propias necesidades y hacerse cargo de satisfacerlas.
Parafraseando a Sartre: "Lo importante no es lo que
han hecho de mí sino lo que hago yo mismo de lo que
han hecho de mí".
EL CICLO DE LAS
NECESIDADES
Para satisfacer sus necesidades la persona
sigue un ciclo llamado de autorregulación, que se recorre
en 7 etapas:
 |
|
Sensación: La persona
experimenta un déficit del organismo, por ejemplo,
sequedad de boca.
|
 |
|
Toma de conciencia: La persona
pone nombre a la necesidad. En el caso del ejemplo, tengo
sed.
|
 |
|
Energetización: La
persona se prepara para la acción, en nuestro caso,
decidir qué es lo que quiero y dónde voy
a conseguirlo.
|
 |
|
Acción: Dirigirse al
objeto que satisface la necesidad.
|
 |
|
Contacto: Es el encuentro,
la unión, es decir, beber el vaso de agua.
|
 |
|
Consumación: Supone
conducir el proceso hasta su plena realización.
No quedarse a medias.
|
 |
|
Retirada: La plena satisfacción
de la necesidad emergente lleva a un periodo de repliegue
hacia uno mismo hasta que surge otra nueva necesidad.
|
Sólo se está disponible
para las necesidades emergentes cuando se completaron las
anteriores. Por ejemplo, si me voy a la cama con sed hasta
que no bebo no puedo dormir.
Este ciclo se repite, no sólo en lo fisiológico
sino también en lo psicológico, una y otra vez
de manera espontánea y podemos interrumpirlo inconscientemente
por muchos factores. Por ejemplo, a menudo nos encontramos
con normas sociales o familiares que interfieren en la satisfacción
de nuestras necesidades. ¡Cuántas veces hemos
ido de visita, o a un cumpleaños, incluso a un velatorio,
sin que nos apetezca y hemos dejado de hacer lo que realmente
queríamos!.
LAS POLARIDADES
Este concepto ya aparece hace miles de
años en el pensamiento oriental tanto en la filosofía
como en la religión. Perls lo recupera para la terapia
Gestalt y cuando habla de los conflictos del ser humano señala
que éstos proceden de la alineación, es decir,
del rechazo a características de la persona que son
vividas como negativas. Como consecuencia de esta vivencia
nos vamos desprendiendo de partes nuestras, y empobreciendo
nuestra personalidad.
Nos identificamos con una forma de ser concreta y rechazamos
todo lo que no cuadre con esa imagen. Por ejemplo, si me considero
una persona torpe no me dedico a aprender nuevas cosas aunque
me apetezca. Si me considero una persona "fuerte"
no puedo apoyarme en otras personas y compartir lo que me
pasa.
La polaridad no aceptada se sepulta o bloquea por temor a
lo que podría desencadenar, como ocurre por ejemplo
en el temor bastante generalizado a hacerse cargo de la propia
agresividad y a manifestarla.
En Gestalt entendemos que la persona es un todo indivisible
y que en la medida en que somos capaces de asumir los aspectos
negados, nuestro funcionamiento será más sano.
Todos somos al mismo tiempo listos y torpes, fuertes y débiles,
buenos y malos, cariñosos y agresivos, y la salud consiste
en poder emplear una u otra característica en función
de la situación ante la que se está.
Todas las emociones son valiosas para el ser humano porque
nos dan información acerca de lo que nos está
ocurriendo a nosotros y de lo que ocurre a nuestro alrededor,
además de ser el motor que nos acerca o aleja de nuestras
necesidades; de ahí que sea tan importante recuperar
las emociones que consideramos negativas: tristeza, agresividad,
ira, envidia,...
Mostrar esos aspectos rechazados nos disgusta, nos avergüenza,
nos asusta... de modo que invertimos mucha energía
en que una de las partes de la polaridad permanezca oculta,
la que menos encaja con nuestra imagen, la que nos parece
que nos desvaloriza... y no nos damos cuenta de que si utilizáramos
dicha energía a nuestro favor podríamos estar
enteros en las experiencias de la vida disponiendo en cada
momento de todos nuestros recursos y cualidades para responder
creativamente a cualquier situación vital que se nos
presente.
La psicoterapia nos invita a vivir plenamente cada aspecto
de lo que llamamos una polaridad: ser flexible-ser firme,
ser alegre-ser triste, interesarse por el ámbito de
lo privado y de lo público para ir integrando como
características propias aquellos aspectos rechazados
y/o negados.
Hay un sin fin de polaridades que se pueden trabajar. En Gestalt
se consideran 5 polaridades básicas: perro de arriba-perro
de abajo, masculino-femenino, autoapoyo-relación, resentimiento-aprecio,
contacto-retirada.
Sólo me detendré en la primera de ellas. El
perro de arriba representa las normas dadas por padres, maestros,
y personas importantes de nuestra vida, mientras que el perro
de abajo es aquél que se rebela ante dichas exigencias.
Por ejemplo, las exigencias sobre las tareas de la casa y
las constantes excusas para no hacerlo que ponen los hijos.
Este mecanismo aprendido en la relación con las figuras
de autoridad se produce constantemente en nuestro interior.
LA PSICOTERAPIA
GESTALT
La Psicoterapia Gestalt pone el énfasis
en la conciencia de lo que ocurre en el instante presente
a nivel corporal, afectivo y mental de una forma integrada.
El aquí y ahora es una experiencia completa, que concierte
al organismo en su totalidad. Esta experiencia contiene el
recuerdo, las experiencias anteriores, las fantasías,
las anticipaciones y los proyectos.
La persona nace con una sola meta: actualizarse y llegar a
ser tal y como es. Para la Gestalt una persona sana es aquella
en la que se desarrolla de forma permanente y sin trabas un
proceso de formación y posterior destrucción
de gestalts.
Se distingue de otros enfoques por la diferencia que establece
entre conciencia y experiencia. En la práctica esta
diferenciación exige la expresión activa de
lo que la persona es, de modo que si el paciente dice "me
siento triste", se le conmina a que viva la tristeza
lo más intensamente posible, porque sólo así
podrá alcanzar los cambios cualitativos necesarios.
La experiencia de las emociones es siempre más importante
que la interpretación de las mismas. La terapia Gestalt
trata de evitar que la persona "hable acerca de"
y la invita a que lo viva, lo experimente, lo sienta en el
aquí y ahora.
La persona aprende a utilizar el darse cuenta (awareness)
de sí misma, como un organismo total que es. Aprendiendo
a enfocar este darse cuenta (corporal, afectivo y mental)
descubre lo que es y no lo que debería ser o lo que
podría haber sido, descubre lo que siente y no lo que
debería sentir y va tomando conciencia de quien es;
así alcanza el desarrollo óptimo de su personalidad
y consigue darse soporte a sí misma.
En conjunto, la Psicoterapia Gestalt se caracteriza porque
considera que la persona cuenta con los recursos necesarios
y suficientes para alcanzar un grado de felicidad razonable.
Y de esta perspectiva, el terapeuta no es sino el que acompaña
a la persona en el proceso de descubrimiento personal. No
da consejos ni consignas, sino herramientas para explorar
y encontrar las propias soluciones.
Lo novedoso de la Terapia Gestalt es:
 |
|
El poder del cambio está en
el presente.
|
 |
|
La experiencia es lo más importante.
|
 |
|
El terapeuta es su propio instrumento.
|
 |
|
La terapia es demasiado beneficiosa
para limitarla a los enfermos. |
LOS RECURSOS
TÉCNICOS
La Gestalt emplea diversas técnicas
para ayudar a la persona en su proceso de autoconocimiento.
Todas ellas tienen el común que ponen el énfasis
en el presente, en el aquí y ahora y en todas ellas
el objetivo es darse cuenta. Sólo en el aquí
y ahora se puede producir la toma de conciencia y la persona
se puede responsabilizar. De modo que las tres patas sobre
las que se asientan las técnicas gestálticas
son: actualidad - toma de conciencia - responsabilidad. Este
ideal tripartito es compartido tanto por las técnicas
como por cualquier proceso de intervención gestáltico,
ya sea terapéutico o no.
Muchas de las técnicas que se utilizan no son ni originales
ni exclusivas de este paradigma, ya que la Gestalt se sirve
de otras corrientes. Podemos subdividirlas en tres grandes
áreas: dejar de hacer algo, para descubrir la
experiencia que se oculta detrás; reunir la energía
suficiente para hacer algo frente al contenido del darse
cuenta del paciente y por último las técnicas
integrativas.
La más conocida de las técnicas gestálticas
es la llamada "silla vacía o silla caliente".
Consiste en situar frente a la persona una silla vacía
donde se coloca imaginariamente a la persona con la que tenga
el conflicto o bien un aspecto de si misma rechazado, estableciendo
un diálogo que le lleve a la resolución del
conflicto o a la integración del aspecto rechazado.
Otro de los recursos con los que cuenta el terapeuta gestáltico
son las fantasías dirigidas que nos sirven para
explorar temores, darnos cuenta de lo que nos pasa y, a menudo,
a encontrar soluciones a situaciones aparentemente sin salida.
Trabajamos los sueños no interpretándolos
según un significado fijo. Se le pide a la persona
que lo relate en tiempo presente, esto es, como si estuviera
sucediendo en el momento y que vaya representando los diferentes
personajes y objetos de modo que hacemos posible que se identifique
con lo proyectado en cada uno de ellos y recupere e integre
en su personalidad lo que colocó fuera de ella, a la
vez que se facilita que la persona descubra el mensaje implícito
de lo que ha soñado.
La atención al cuerpo supone una referencia
básica para comprender lo que le está pasando
a la persona. El cuerpo es un eco de lo que nos ocurre. Escucharlo,
darnos cuenta de él, nos facilita y allana el camino
para traer a la conciencia lo que estamos sintiendo. La angustia,
el miedo, la pena,... van acompañados normalmente de
una sensación corporal (sudoración, opresión
en el pecho, punzada en el estómago, etc.) Cada persona
situará estas sensaciones en una parte de su cuerpo
y es tarea del terapeuta ayudar a hacerlo consciente y sacarlo
a la luz para poder trabajar con ello. Lo verbal, a veces,
nos pierde. Lo corporal casi nunca.
En el trabajo terapéutico, ya sea individual o en grupos
de crecimiento personal, no atendemos sólo a lo verbal
-aunque ponemos un acento especial en que la persona inicie
sus frases con "yo" para que le sea más fácil
tomar contacto y responsabilizarse-, sino también al
cómo lo dice, a todo lo que se expresa mediante gestos,
actitudes, movimientos, etc. que completan el sentido de lo
que las personas comunican.
EL TERAPEUTA
GESTÁLTICO
Lo que diferencia claramente este tipo
de abordaje de otras corrientes psicológicas, respecto
al rol del terapeuta, es:
 |
|
Ausencia de la interpretación:
el terapeuta no le dice a la persona lo que le pasa. Un
"cómo" frente a mil "porqués".
Enfatizamos en "¿cómo es esto para
ti?" y no en "¿por qué es así?,
que llevaría inevitablemente a una explicación
causal y racional de lo que le pasa.
|
 |
|
La referencia al cuerpo como caja
de resonancia de las emociones y de los sentimientos.
|
 |
|
El énfasis en la experiencia
en el aquí y ahora.
|
 |
|
Lenguaje personal versus impersonal.
|
 |
|
El terapeuta puede intervenir para
decir cómo se siente y devolver datos de realidad,
convirtiéndose en espejo y lente de aumento de
lo que allí acaece. Nosotros le llamamos: el terapeuta
como herramienta.
|
 |
|
El terapeuta interviene sin tener
todas las respuestas de lo que a la persona le pasa, desde
ahí no se coloca por encima de nadie, es más
bien un acompañante desde el más absoluto
respecto y en el convencimiento de que nadie sabe más
acerca de sí mismo que la persona que tiene delante.
Se establece una relación más horizontal
y cara a cara.
|
 |
|
El terapeuta propone experiencias,
contiene sentimientos, acompaña decisiones... reconduce
a la persona a que contacte con lo que piensa, siente,
desea y necesita.
|
 |
|
Devolución de lo obvio.
|
 |
|
Equilibrio entre el apoyo y la frustración.
|
 |
|
Presencia: Estar-no hacer.
|
 |
|
Autenticidad.
|
MODO DE INTERVENCIÓN
El terapeuta gestáltico trabaja
inicialmente con lo que está en la superficie, esto
es parte del darse cuenta actual del paciente, evitando la
posibilidad de caer en el error de contactar antes de tiempo
con material de fondo (que tuvo que ser reprimido en un principio
dado que en un determinado momento de la historia vital del
paciente resultaba insoportable). Ponerlo a disposición
del paciente demasiado pronto puede hacer que éste
refuerce los mecanismos de defensa, o que pierda dicho material
a través de la proyección. Estaríamos
hablando de una "reacción terapéutica negativa"
que se da cuando establecemos contacto sin contar con el soporte
necesario.
El propósito de la psicoterapia es que la persona recupere
las partes perdidas de su personalidad. Se centra en la manera
en que el sujeto puede distorsionar la experiencia del contacto,
ya sea consigno mismo o con el entorno, y como esa distorsión
le lleva a ignorar y/o rechazar sus necesidades y deseos impidiéndole
un ajuste creativo con el entorno.
Se entiende por salud la aceptación e integración
de lo que somos, de nuestros sentimientos, pensamientos y
conductas. Salud supone ampliar nuestros recursos en lugar
de repetir conductas obsoletas que aprendimos en la infancia
y que nos fueron útiles allá y entonces. Salud
no es sólo la ausencia de enfermedad sino alcanzar
un funcionamiento que nos reporte un grado de felicidad razonable.
<<
atrás
|